Comunidad educativa aprendió a controlar y exigir sus derechos en un asentamiento de Luque

octubre 5, 2012 | publicado por CEJ en Noticias del CEJ

Al igual que en otras escuelas de tres gobernaciones del país, en la escuela Alianza, de Luque, madres, padres y miembros de cooperadoras escolares participaron de diversos talleres del programa “Líderes Sociales en Control Ciudadano”. Por su parte, estudiantes del 1er., 2do. y 3er. Grado desarrollaron talleres con el programa de formación de contralores infantiles “Yo sé controlar”, que busca por medio de la participación activa, la capacitación y sensibilización de niños  y niñas para que asuman el rol de contralores dentro de cada plantel educativo.

Con el proyecto “Disminuir la Corrupción para combatir la Pobreza”, niños y niñas se forman en competencias relacionadas con el quehacer de la Contraloría, el cuidado de lo público y el seguimiento a las acciones del Estado en la implementación de los Programas Complemento Nutricional, Kits de Útiles Escolares y otras acciones. El fin es fomentar su participación como ciudadanos en forma proactiva, ejerciendo el control ciudadano al que tienen derecho. La iniciativa tiene por premisa que si los estudiantes no reciben su merienda y sus útiles escolares a causa de la corrupción, se aumenta el índice de personas empobrecidas en el país.UE-05-10-12-01 ch

Sara Villalba, la directora de la escuela “Alianza”, de la 3ª Compañía de Luque, asegura que a través de los talleres del proyecto “Disminuir la Corrupción para combatir la Pobreza”, tanto los estudiantes como los padres y docentes tuvieron un gran avance en participación ciudadana. “Los estudiantes expresan más sus inquietudes y sus quejas, porque antes se callaban nomás. Hoy le exigen más a sus padres a venir a la escuela, a controlar los útiles con ellos”, dice la directora de la escuela.

 

A través de los talleres, los niños y las niñas aprendieron a ser contralores de la buena ejecución de los programas sociales del MEC. “Ellos mismos se dieron cuenta de las cosas que faltaron en sus canastas de útiles e inclusive hicieron la denuncia y así lograron completar el kit”, cuenta la directora, Sara Villalba. Para muchos de los estudiantes de la zona, la leche de la merienda escolar es el alimento más nutritivo que reciben en el día. Si no reciben siquiera este alimento, los derechos a la educación y a la alimentación quedan vulnerados, aumentando el círculo de pobreza.

Los talleres de costo social tuvieron un impacto en la sociedad local, más allá de la comunidad educativa. Los padres que participaron de los talleres del programa “Disminuir la Corrupción para combatir la Pobreza” se dieron cuenta de situaciones de abuso, de que tienen el derecho de reclamar. “Porque este es un asentamiento y están a cargo de dirigentes que a veces les explotan, piden dinero para gestiones que son gratuitas, por ejemplo”, cuenta la directora.

UE-05-10-12-04 chPor otra parte, también los docentes apreciaron la formación que recibieron en los talleres y planean hacer un calendario para trabajar en clase los temas de las guías docentes, “para reforzar la educación en democracia, en las distintas materias”, explica Sara Villalba, la directora.

En clase, los niños y las niñas comentaron que su canasta básica de útiles no estaba completa. “Faltaban los lápices de color, la tijerita, el sacapuntas…”, enumeraban los estudiantes. ¿Que aprendieron en los talleres? “Que tenemos derechos de exigir nuestros derechos”, gritaban los niños. ¿Qué derechos? “A tener un nombre, un apellido”, dijo Alberto. “Un hogar, a la alimentación”, decían otros estudiantes. Así, estos niños y niñas se forman para la democracia.

 

Comunidad educativa aprendió a controlar y exigir sus derechos en un asentamiento de Luque

Padres, madres, docentes y estudiantes de los primeros grados de la Escuela Básica Nº 7076 “Alianza” saben controlar y exigir sus derechos y hacen que se cumpla en forma los programas sociales del Ministerio de Educación y Cultura -Canasta Básica de Útiles Escolares y Complemento Nutricional-, en el asentamiento urbano de la 3ª Compañía, Isla Bogado, de Luque. Allí, desde inicios de este año 2012, se desarrollaron los talleres del proyecto “Disminuir la Corrupción para combatir la Pobreza”, del CEJ, con la co- financiación de la Unión Europea.

Al igual que en otras escuelas de tres gobernaciones del país, en la escuela Alianza, de Luque, madres, padres y miembros de cooperadoras escolares participaron de diversos talleres del programa “Líderes Sociales en Control Ciudadano”. Por su parte, estudiantes del 1er., 2do. y 3er. Grado desarrollaron talleres con el programa de formación de contralores infantiles “Yo sé controlar”, que busca por medio de la participación activa, la capacitación y sensibilización de niños  y niñas para que asuman el rol de contralores dentro de cada plantel educativo.

 

Con el proyecto “Disminuir la Corrupción para combatir la Pobreza”, niños y niñas se forman en competencias relacionadas con el quehacer de la Contraloría, el cuidado de lo público y el seguimiento a las acciones del Estado en la implementación de los Programas Complemento Nutricional, Kits de Útiles Escolares y otras acciones. El fin es fomentar su participación como ciudadanos en forma proactiva, ejerciendo el control ciudadano al que tienen derecho. La iniciativa tiene por premisa que si los estudiantes no reciben su merienda y sus útiles escolares a causa de la corrupción, se aumenta el índice de personas empobrecidas en el país.

 

Sara Villalba, la directora de la escuela “Alianza”, de la 3ª Compañía de Luque, asegura que a través de los talleres del proyecto “Disminuir la Corrupción para combatir la Pobreza”, tanto los estudiantes como los padres y docentes tuvieron un gran avance en participación ciudadana. “Los estudiantes expresan más sus inquietudes y sus quejas, porque antes se callaban nomás. Hoy le exigen más a sus padres a venir a la escuela, a controlar los útiles con ellos”, dice la directora de la escuela.

A través de los talleres, los niños y las niñas aprendieron a ser contralores de la buena ejecución de los programas sociales del MEC. “Ellos mismos se dieron cuenta de las cosas que faltaron en sus canastas de útiles e inclusive hicieron la denuncia y así lograron completar el kit”, cuenta la directora, Sara Villalba. Para muchos de los estudiantes de la zona, la leche de la merienda escolar es el alimento más nutritivo que reciben en el día. Si no reciben siquiera este alimento, los derechos a la educación y a la alimentación quedan vulnerados, aumentando el círculo de pobreza.

Los talleres de costo social tuvieron un impacto en la sociedad local, más allá de la comunidad educativa. Los padres que participaron de los talleres del programa “Disminuir la Corrupción para combatir la Pobreza” se dieron cuenta de situaciones de abuso, de que tienen el derecho de reclamar. “Porque este es un asentamiento y están a cargo de dirigentes que a veces les explotan, piden dinero para gestiones que son gratuitas, por ejemplo”, cuenta la directora.

Por otra parte, también los docentes apreciaron la formación que recibieron en los talleres y planean hacer un calendario para trabajar en clase los temas de las guías docentes, “para reforzar la educación en democracia, en las distintas materias”, explica Sara Villalba, la directora.

En clase, los niños y las niñas comentaron que su canasta básica de útiles no estaba completa. “Faltaban los lápices de color, la tijerita, el sacapuntas…”, enumeraban los estudiantes. ¿Que aprendieron en los talleres? “Que tenemos derechos de exigir nuestros derechos”, gritaban los niños. ¿Qué derechos? “A tener un nombre, un apellido”, dijo Alberto. “Un hogar, a la alimentación”, decían otros estudiantes. Así, estos niños y niñas se forman para la democracia.

 

 

 

 

 

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